Camino en medio de la ciudad como un fantasma que ha perdido su rumbo, envuelta en las tinieblas sin alma ni cuerpo. Flotando voy avanzando hacia donde la mente me lleva. La distancia con la realidad es cada vez mayor, estoy aqui, pero no no siento los pies en la tierra. ¿Confusión o desilusión? Espesor en el cerebro, pesadez...
Un llanto chirriante retumba en mi cabeza, un llanto interior que no se atreve a mostrar sus lágrimas, como un grito silencioso y cortado que poco a poco va creciendo, mas el sonido no aumenta, tan solo la presión, tan solo la fuerza y el dolor.
Sinsentidos amargos, ansiedad en crescendo, se comienzan a arrugar y bloquear las extremidades...pánico, incertidumbre o desconcierto. El cerebro se bloquea finalmente.
Cansancio mental, hundimiento interior, tristeza y desgana. Siempre la misma historia, tan agotada de todo que solo siento que derbiera esconderme en un agujero, lejos de todo, lejos de todos, en el olvido...no es justo que apaguen mi fuego. Una doble cara, una doble persona, la que ve el mundo, la que siento dentro.