Wednesday, March 25, 2009

Irrealidad

Soledad e irrealidad, un pañuelo de seda me cubría todo el rosotro, una sombra que envolvía mi cuerpo y me abrazaba muy cálidamente, hasta que cerraba los ojos y caía en un profundo sueño. Ahí, por fin entraba en mi lugar secreto, escondida en las sombras de las que siempre me quejaba pero que nunca quería o me atrevía a salir. En cierto modo, disfrutaba estando en ese lugar, ya que fuera hacía frio, fuera no estaba protegida de la misma manera que me encontraba en ese lugar. Y allí pasé muchos días, muchas tardes de otoño, suspirando y deseando un día despertar y tener fuerzas para salir, no tener miedo, y sin lamentaciones. Pero, realmente quería salir de allí? Realmente estaba dispuesta a abandonar aquella irrealidad tan profunda y melancólica que en momentos llegaba a tornarse tan bella como un amanecer visto desde lo alto de la montaña.